Considero que el trabajo cooperativo es fundamental, sobre todo en la actualidad ya que, en mi opinión, en las aulas lo que se está haciendo es fomentar tanto el individualismo como la competición.
Y no sólo esto, sino que también creo que se sigue con un modelo de escuela tradicional asentada en la llamada “clase magistral” con la que toda mi geración está muy familiarizada. Desde que soy alumna, tanto en el colegio, como ahora en la universidad he sido un tipo de alumna que podría definir como alumna oyente y pasiva,esto es debido al método que se ha utilizado y se sigue utilizando.
Seguimos sin darnos cuante de que vivimos en una realidad cada vez más plural y por todo ello debemos cambiar esta forma de trabajar.
Una vez leí: “Solos como mucho, podemos pensar pero nada más”, estoy completamente de acuerdo con esto, pensar por nosotros mismos no es poco, pero para convertir ese pensamiento en algo más que eso, debemos compartirlo con otras personas, ¿de que serviría hablar si nadie te escucha?
Por todo ello se esta implantando en nuestras escuelas y universidades una nueva forma de trabajar.
Muchas veces al hablar de trabajo cooperativo hacemos referencia a otro concepto: el trabajo en equipo. El trabajo en equipo es fundamental para cualquier trabajo cooperativo, el problema es que debido a nuestra propia experiencia basada en el método antes citado, la mayoría de nosotros confundimos trabajo en equpio con trabajo en grupo. Podríamos explicar la diferencia de forma muy sencilla, basta con decir que el trabajo en grupo no asegura un trabajo en equipo.
El trabajo cooperativo es muy importante ya que entre muchas otras ventajas, cada alumno aporta al equipo sus conociemientos y sus habilidades o desarrolla el compromiso hacia los demás.